Los acordes de la inclusión: Nelson Andrés Jaramillo y el arte de ver el mundo a través de la música
Con su orquesta "Sentir Colombiano", el director y músico bogotano demuestra que la discapacidad visual no es un límite para la excelencia artística, consolidando un proyecto social que derriba prejuicios nota por nota.

El ensayo comienza y el silencio de la sala se rompe con una explosión rítmica de percusión y vientos. En el centro de todo, guiando los compases con una precisión milimétrica, está Nelson Andrés Jaramillo. Su mirada no se fija en una partitura física, pero sus oídos y su corazón tienen perfectamente grabado cada acorde. Él es el director, fundador y alma de "Sentir Colombiano", una orquesta que nació en Bogotá para demostrarle al país que la verdadera música no se lee con los ojos: se siente con el alma.
Nelson Andrés heredó el amor por los escenarios desde los cinco años de edad, cuando seguía los pasos de su padre e imitaba los sonidos de los instrumentos que marcaban las fiestas familiares. Sin embargo, su camino tomó un rumbo de trascendencia social cuando decidió canalizar su propia realidad —la de convivir con una discapacidad visual— hacia un proyecto colectivo que transformara la vida de otros.
Así fundó Sentir Colombiano, un espacio musical verdaderamente inclusivo. A diferencia de los formatos tradicionales, en esta orquesta no hay etiquetas. Sus filas están integradas por músicos invidentes y videntes, profesionales y empíricos, unidos bajo una premisa inquebrantable: el talento no discrimina.
La música es el lenguaje más puro de la igualdad. En nuestra orquesta, todos somos un solo sonido, sin importar si se tiene o no una condición de discapacidad", destaca la filosofía que Andrés Jaramillo comparte con orgullo en sus encuentros culturales.
Rompiendo estereotipos desde el escenario
Para las personas con discapacidad visual, el acceso a la formación y el mercado laboral artístico suele estar lleno de barreras invisibles. Sentir Colombiano funciona como una academia de vida y una plataforma profesional. Los arreglos musicales se adaptan, los procesos de memorización auditiva se agudizan y la sincronización grupal se convierte en una danza de confianza mutua.
El resultado es un repertorio vibrante que rinde homenaje a las raíces tropicales, la salsa y los ritmos folclóricos colombianos, alcanzando un nivel técnico que ha sorprendido en tarimas distritales y eventos culturales.
La historia de Nelson Andrés y su agrupación, documentada en las crónicas de la alcaldía capitalina, se ha convertido en un referente de innovación social en el sector artístico nacional. Mientras la orquesta continúa expandiendo sus fronteras musicales, deja claro su mensaje primordial: las limitaciones físicas se quedan pequeñas ante la inmensidad del arte.
Sentir Colombiano no solo hace música; construye una sociedad más empática, demostrando en cada presentación que cuando el talento se une, el país entero se contagia de su ritmo.



