El arte que rompe barreras: Fundación Estrellas del Cielo en la Tierra transforma vidas en Fontibón

En el corazón de la localidad de Fontibón, una iniciativa social está demostrando que el ritmo y la inclusión no conocen límites. Se trata de la Fundación Estrellas del Cielo en la Tierra, una organización sin ánimo de lucro que ha consolidado un espacio de transformación, visibilización y desarrollo integral para personas con discapacidad y sus familias a través de la danza folclórica incluyente.Al frente de esta labor se encuentra Gloria Yolanda Feo González, coordinadora y lideresa comunitaria, quien además representa a esta población ante el Consejo de Cultura local. Con su característico traje típico de colores amarillo, azul y rojo —símbolo de la riqueza cultural colombiana—, Yolanda lidera desde su silla de ruedas un cuerpo de danza que desafía los prejuicios y llena de alegría las calles y tarimas de Bogotá.
Danza, inclusión y comunidad
La fundación no solo se enfoca en la expresión artística, sino que aborda de manera integral el bienestar de sus integrantes. Las jornadas combinan el desarrollo de habilidades motoras y artísticas con el fortalecimiento del tejido social, ofreciendo un entorno seguro y de mutuo apoyo tanto para las personas con discapacidad como para sus cuidadores, quienes a menudo asumen cargas invisibilizadas por la sociedad."Nuestro objetivo es demostrar que la discapacidad no es una limitante, sino una manifestación más de la diversidad humana", señalan voceros comunitarios de la localidad. La participación de la fundación en escenarios de concertación pública ha sido clave para exigir que las políticas de cultura y recreación en la capital adopten un enfoque verdaderamente accesible.
Un llamado a la articulación local
Con sede en el barrio Fontibón (Calle 22 J # 109b-06), la Fundación Estrellas del Cielo en la Tierra funciona gracias al pulso comunitario y al talento de sus miembros. Para sostener y expandir su impacto, la organización mantiene abiertas sus puertas a alianzas estratégicas, voluntariados y donaciones que permitan dotar de mejores herramientas y vestuarios a sus bailarines.
A través del arte y el movimiento, este colectivo demuestra diariamente que la verdadera inclusión se construye en los barrios, al ritmo de la música y con la convicción de que todos, sin excepción, merecen brillar con luz propia.

