Mis manos son mis ojos: La historia de resiliencia detrás de EGOZ, la tienda artesanal que conquista a Cúcuta

En el tercer piso del Centro Comercial Ventura Plaza, en medio del bullicio de las grandes marcas y el ir y venir de los compradores, se encuentra un rincón donde el tiempo parece detenerse para dar paso a la magia. Se trata de EGOZ Tienda Artesanal, un proyecto que va más allá del comercio convencional y que se ha convertido en un símbolo vivo de superación, arraigo cultural y empoderamiento en Norte de Santander.
Al frente de este oasis de creatividad está Esther Gómez, una mujer cuya sonrisa cálida da la bienvenida a todo aquel que se acerca a curiosear entre hilos, alambres y destellos de cristales. Pero el verdadero asombro llega cuando los visitantes descubren la fuerza motriz de su arte: Esther tiene discapacidad visual. Lejos de ser una limitación, esta condición transformó su manera de percibir el mundo, dando vida al lema que hoy define su marca y su filosofía de vida: "Mis manos son mis ojos".
El arte nacido del tacto
Ver trabajar a Esther es presenciar una danza perfecta entre la mente y las manos. Con una precisión milimétrica que desafía cualquier lógica, sus dedos moldean alambre de cobre y engarzan con destreza piedras semipreciosas como el citrino y el cuarzo. El resultado son imponentes árboles de la vida decorativos, piezas únicas que evocan la fuerza de la naturaleza.
El catálogo de EGOZ es un despliegue de diversidad y color. Desde delicadas pulseras tejidas y collares de bisutería fina, hasta artesanías tradicionales que rinden homenaje a la identidad cucuteña. De hecho, uno de los pilares de su espacio es la socialización de la flora local; Esther promueve con orgullo el significado del árbol de cují, una especie insignia de la región conocida por su copa en forma de sombrilla y su resiliencia ante el viento, una metáfora perfecta de la propia historia de la artesana.
Además de la joyería y los árboles minerales, en los estantes de EGOZ conviven con armonía tiernos zapatos tejidos para bebés, muñecas de trapo hechas a mano y una variedad de coloridos souvenirs que llevan impregnada el alma de la cultura colombiana.
Un ejemplo de emprendimiento inclusivo
EGOZ no solo destaca por la belleza de sus productos, sino por su sólida estructura como modelo de negocio independiente. Con el apoyo de plataformas digitales como WhatsApp Business y una activa presencia en ferias locales, Esther ha demostrado que la inclusión laboral y el éxito comercial pueden ir de la mano si se cuenta con la pasión y la disciplina necesarias.
Para los cucuteños y los turistas que visitan el Ventura Plaza de 10:00 a. m. a 9:00 p. m., comprar en EGOZ es mucho más que adquirir un objeto decorativo o un accesorio de moda; es llevarse a casa un pedazo de historia, un testimonio de que las barreras solo existen en la mente y que el arte más puro es aquel que se crea con los ojos del alma.
Esther Gómez y su tienda EGOZ nos recuerdan, puntada a puntada y piedra a piedra, que la verdadera visión de un ser humano reside en la capacidad de transformar la adversidad en una obra de arte.



