Michael Faraday nació el 22 de septiembre de 1791 en Newington, Surrey, Inglaterra. Proveniente de una familia humilde, Faraday recibió una educación básica y comenzó a trabajar a una edad temprana. A los catorce años, comenzó a trabajar como repartidor de periódicos y más tarde como asistente en una librería. Fue aquí donde tuvo la oportunidad de...
Hasta el último aliento

Caminante, no hay camino; se hace camino al andar." -Antonio Machado-
Cuando en nuestro proyecto de vida está claramente definido el amor a una causa, igualmente está bien claro que este compromiso absorbe en gran medida su totalidad.
Esto, además de dar sentido a nuestra existencia y constituir nuestra razón de ser, también implica el máximo aliciente para que este deber sea placentero. Y cuando nos demos la oportunidad de revisar este proceso, podamos sentir que lo merece todo y así disfrutar cada instante de la vida.
Esta es la característica de quienes, en algún momento de reflexión, observan el camino recorrido y, lejos, al inicio se ve el punto de partida en un entorno más complejo, absolutamente problematizado, vociferando el reto para quien decide asumirlo y superarlo.
Premisas como “Quien no vive para servir, no sirve para vivir” o “Ser parte de la solución para dejar de ser parte del problema” constituyen el destino manifiesto y la ruta hacia la trascendental misión de las y los auténticos luchadores.
El pensador alemán Bertolt Brecht enseñó que:
Hay personas que luchan un día y son buenos. Hay otras que luchan un año y son mejores. Hay quienes luchan muchos años, y son muy buenos. Pero hay quienes luchan toda la vida; esos son los imprescindibles."
En la vasta historia de la exploración espacial, hay instantes que no solo marcan un antes y un después, sino que redefinen lo que significa ser humano en el cosmos. Uno de esos momentos ocurrió recientemente, cuando la determinación y la pasión de una ingeniera demostraron que las estrellas no distinguen entre las limitaciones de la Tierra.
Mileva Marić nació el 19 de diciembre de 1875 en Titel, en lo que hoy es Serbia. Fue una matemática y física serbia, conocida por su colaboración en los primeros trabajos científicos de su esposo, Albert Einstein. Mileva nació con una luxación congénita en la cadera, lo que le causó una cojera desde que aprendió a caminar. A pesar de...



