Firme con sus 3 patrias

19.06.2026

Peligros y amenazas de un apátrida | No es mentira, está ampliamente confirmado: el excéntrico candidato de la ultraderecha Abelardo de la Espriella ha jurado lealtad al imperio estadounidense, ostenta nacionalidad italiana por tradición familiar y, aunque nacido en Colombia, sus preferencias han estado históricamente al servicio de las transnacionales. Su figura encarna la paradoja del "hombre de tres patrias", pero en realidad representa la condición más peligrosa: la del apátrida, aquel que no responde a un compromiso genuino con la nación, sino a intereses externos y personales.

Un prontuario de engaños

Los antecedentes son claros. Sus vínculos con la mafia, el sistemático despojo a sus propios clientes y la defensa de criminales de alto perfil lo han convertido en un símbolo de la corrupción con traje de abogado. El caso de David Murcia Guzmán (DMG) es emblemático: más de 5 mil millones de pesos desaparecidos bajo la promesa de una defensa que nunca se materializó. Este episodio no es aislado, sino parte de un patrón de enriquecimiento a costa de la confianza de quienes lo contratan.

El riesgo de la ultraderecha apátrida

A pocas horas de las elecciones, la ciudadanía enfrenta el dilema de escuchar a los fascistas que invitan a votar por este oscuro personaje, o recordar aquella vieja canción vallenata que advertía: "tú lo que quieres que me coma el tigre, que me coma el tigre, la cosa está fea". La metáfora musical refleja el riesgo de entregar el país a quienes lo ven como un botín y no como una patria que merece respeto.

El peligro de un candidato apátrida no es menor:

  • Dependencia extranjera: su lealtad declarada a Estados Unidos y su nacionalidad italiana lo convierten en un representante de intereses ajenos a la soberanía nacional.

  • Captura mafiosa: sus nexos con estructuras criminales lo hacen un riesgo para la institucionalidad.

  • Corrupción sistemática: su historial de fraudes y engaños es incompatible con la ética pública.

  • Amenaza democrática: un candidato que no responde a la nación sino a intereses privados erosiona la confianza ciudadana en el sistema electoral.

En pocas horas el tigre ya será un gato.

La alternativa de la vida

Frente a este panorama, la alternativa clara y digna la representa Iván Cepeda, cuya trayectoria está marcada por la defensa de los derechos humanos, la inclusión y la justicia social. Cepeda ha sido un referente en la lucha contra la impunidad y en la construcción de un país más justo, donde la vida y la dignidad estén por encima de los negocios turbios y las alianzas con el crimen.

Con él, podemos exclamar con firmeza: "por los seres que amo y mi Colombia querida, me la juego por la vida". Esta frase no es solo un grito de resistencia, sino un compromiso con la esperanza de un futuro distinto, donde la política no sea un negocio de mafias ni un instrumento de saqueo, sino un camino hacia la justicia social y la paz.

Por: Nelson Julián Villamizar / #Prͬoͦcͨlaͣmͫaͣ


A pesar de contar con un marco legal robusto en el papel, millones de ciudadanos en Colombia enfrentan una carrera diaria de obstáculos físicos, burocráticos y laborales. El tránsito de la exclusión total a una "inclusión a medias" perpetúa un limbo social donde la autonomía sigue siendo el premio más difícil de alcanzar.

Sostienen la vida y la dignidad de otros a costa de su propio bienestar, sin remuneración ni derechos garantizados. Desde los barrios populares de Colombia, los movimientos de cuidadoras y cuidadores exigen que su labor deje de ser vista como una obligación familiar privada y se reconozca como un pilar fundamental de la economía del país.

En el marco del vigésimo aniversario de la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad (CDPD), la Organización de las Naciones Unidas (ONU) emitió un contundente informe de evaluación global que enciende las alarmas sobre el estancamiento de la Agenda 2030.

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