Cada octubre, desde el año 2006, gracias al Acuerdo Distrital 245, se celebra en Bogotá el mes de la discapacidad.
Educativa: la reforma a la Ley 30 – Revolución

La reforma a la Ley 30 de 1992, que regula la educación superior en Colombia, ha sido presentada como una revolución educativa que busca transformar la manera en que se financian, gestionan y garantizan los derechos de estudiantes y docentes en el país.
Tras más de tres décadas de vigencia, la norma enfrenta una actualización necesaria para responder a los desafíos de cobertura, calidad y equidad en el sistema universitario.
El proyecto propone fortalecer la autonomía universitaria, ampliar la inversión estatal y garantizar el acceso gratuito y progresivo a la educación superior pública.
Además, plantea mecanismos de participación estudiantil y docente en la toma de decisiones, así como la creación de fondos regionales para apoyar la investigación y la innovación en territorios históricamente marginados.Expertos en educación destacan que esta reforma podría marcar un cambio estructural en la relación entre el Estado y las instituciones de educación superior.
La financiación sostenible y la descentralización de recursos permitirían reducir las brechas entre universidades urbanas y rurales, promoviendo una educación más inclusiva y pertinente.
Sin embargo, algunos sectores advierten que el éxito de la reforma dependerá de su implementación real y del compromiso político para garantizar que los recursos lleguen efectivamente a las instituciones.
La revolución educativa no solo implica cambios normativos, sino también una transformación cultural que reconozca la educación como un derecho y no como un privilegio.
📚 La reforma a la Ley 30 abre una oportunidad histórica para repensar la educación superior en Colombia. Si logra equilibrar autonomía, financiación y calidad, podría convertirse en el punto de partida de una verdadera revolución educativa que conecte conocimiento, territorio y justicia social.
Estamos viviendo episodios de hipocresía y cinismo como nunca tuvimos ocasión de presenciarlo en la historia de nuestro país, en los últimos años asistimos a la escenificación de los hechos más vergonzosos que agobian la cotidianidad de quienes compartimos este momento y estos acontecimientos que desfilan por los noticieros y medios de comunicación...
Decir "111", es fácil y se dice rápido... A ese guarismo llegaron las ediciones de Proclama. Décadas de persistencia, de tozudez, de pasión por una causa poco popular que, para un medio de comunicación, es algo así como una misión quijotesca.





