Concejo de Bogotá otorga la Cruz de Oro al Polo Democrático por dos décadas de lucha social

20.12.2025

En un acto solemne celebrado en el recinto del Concejo de Bogotá, las concejalas Rocío Dussán, Quena Ribadeneira y Donka Atanassova entregaron la Orden Civil al Mérito José Acevedo y Gómez en el grado Cruz de Oro al Polo Democrático Alternativo (PDA), en reconocimiento a sus 20 años de trayectoria como fuerza política comprometida con la justicia social y la construcción de una democracia pluralista.

Durante la ceremonia, se destacó el papel del Polo Democrático como el primer partido en Colombia que logró articular diversas corrientes de izquierda, consolidando una propuesta política centrada en la dignidad humana, la equidad y la defensa de los derechos sociales. Las concejalas resaltaron que el PDA ha sido un actor clave en debates sobre educación pública, salud, derechos laborales y participación ciudadana.

"El Polo ha sido una voz firme en la defensa de los sectores populares, y su legado merece ser reconocido como parte de la historia democrática de Bogotá y del país", expresó la concejala Rocío Dussán.

La condecoración también valoró el compromiso del partido con la inclusión de mujeres, comunidades étnicas y personas con discapacidad en sus plataformas políticas, así como su papel en la promoción de políticas públicas que buscan reducir las brechas sociales.

Representantes del Polo Democrático recibieron el reconocimiento con gratitud, reafirmando su compromiso con una Colombia más justa, participativa y solidaria. "Este homenaje no es solo para el partido, sino para todas las luchas colectivas que han dado forma a nuestra democracia", señaló uno de sus voceros.

Con este acto, el Concejo de Bogotá no solo celebra una trayectoria política, sino que también envía un mensaje claro sobre la importancia de reconocer la diversidad ideológica como parte fundamental del tejido democrático.


Por Nelson Julian Villamizar


A pesar de contar con un marco legal robusto en el papel, millones de ciudadanos en Colombia enfrentan una carrera diaria de obstáculos físicos, burocráticos y laborales. El tránsito de la exclusión total a una "inclusión a medias" perpetúa un limbo social donde la autonomía sigue siendo el premio más difícil de alcanzar.

Sostienen la vida y la dignidad de otros a costa de su propio bienestar, sin remuneración ni derechos garantizados. Desde los barrios populares de Colombia, los movimientos de cuidadoras y cuidadores exigen que su labor deje de ser vista como una obligación familiar privada y se reconozca como un pilar fundamental de la economía del país.

En el marco del vigésimo aniversario de la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad (CDPD), la Organización de las Naciones Unidas (ONU) emitió un contundente informe de evaluación global que enciende las alarmas sobre el estancamiento de la Agenda 2030.

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