Y del empalme de nuestra comunidad, ¿qué?...
Con perplejidad asistimos a una tragicomedia en la que se rompen, además de las buenas costumbres, la madurez política y, más grave aún, la estructura del Estado por actitudes caprichosas. De una parte, Abelardo de la Espriella, mostrando los dientes y sus fascistas garras, plantea posesionarse en un batallón, enviando el preocupante mensaje que lo...











